La parálisis facial es una condición que puede afectar de forma muy importante la calidad de vida de la persona, ya que afecta a los músculos de la cara, causando debilidad o incapacidad para moverlos. Puede ser temporal o permanente, y sus causas varían desde infecciones virales hasta traumatismos. Aunque puede ser alarmante, con el tratamiento adecuado, muchos pacientes logran una recuperación completa.
Una de las causas más comunes de la parálisis facial es el síndrome de Bell, una inflamación del nervio facial que suele estar relacionada con infecciones virales, como el herpes. En casos como el síndrome de Bell, los médicos suelen recetar corticosteroides para reducir la inflamación del nervio y medicamentos antivirales si se sospecha de una infección viral. Además, la fisioterapia es clave para recuperar la movilidad facial. Los ejercicios de estimulación muscular, como levantar las cejas, sonreír o soplar, ayudan a fortalecer los músculos afectados.
Para proteger el ojo afectado, que puede no cerrarse completamente, se recomienda el uso de lágrimas artificiales y parches oculares durante la noche para evitar posibles lesiones en la córnea. Además de realizar fisioterapia se recomienda la acupuntura y el uso de otras terapias bajo supervisión médica.