En un comunicado conjunto, expertos de la ONU expresaron su profunda preocupación por la ola de violencia en la región de Catatumbo, en Colombia, y ungieron a los grupos armados no estatales a cesar sus agresiones contra la población civil. Advirtieron que este conflicto ha provocado un desplazamiento masivo «a una escala no vista en décadas», con aproximadamente 56.000 personas obligadas a abandonar sus hogares y otras 27.000 confinadas debido a la inseguridad.
Las hostilidades comenzaron a mediados de enero, cuando el Ejército de Liberación Nacional (ELN) lanzó una ofensiva contra las disidencias del Frente 33 de las FARC-EP. Este enfrentamiento ha generado graves violaciones de derechos humanos, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, violencia sexual y de género (especialmente contra mujeres y niñas), trata de personas y reclutamiento de menores.
Los expertos de la ONU, entre los que se encuentran la relatora especial para los desplazados internos, Paula Gaviria, y los relatores para defensores de derechos humanos, Mary Lawlor, y migrantes, Gehad Madi, subrayan que estos actos constituyen violaciones graves del derecho internacional y exigieron que se investiguen y se lleve a los responsables ante la justicia.