Una intensa ola de calor azota Guayaquil, con termómetros que han marcado hasta 35.5°C en sectores como el Guasmo Sur, según registros del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi). Las temperaturas se mantienen entre 2°C y 3°C por encima del promedio histórico para marzo, transformando la vida cotidiana de los guayaquileños.
Las noches no brindan alivio, con mínimas que oscilan entre 25°C y 26°C, muy por encima de los 23°C habituales en esta época. José González, técnico del Inamhi, explica que esta situación se debe a múltiples factores: «El calentamiento del océano, la baja presión atmosférica y la escasa brisa crean un cóctel perfecto para este calor sofocante». La humedad ambiental, que supera el 80%, intensifica la sensación térmica, haciendo que el clima se sienta aún más abrasador.
Paradójicamente, mientras Guayaquil sufre este calor extremo, el Inamhi ha emitido alertas por lluvias intensas que afectarán varias regiones del país. Se prevén tormentas eléctricas y fuertes precipitaciones especialmente el 26 y 27 de marzo, con posibles inundaciones en provincias costeras como Manabí y Esmeraldas. La Sierra no escapará a este patrón climático inestable, con lluvias significativas en Azuay y Cañar.